Turmalina Negra
tu escudo protector
Sintoniza con tu vibración astral y el tarot
la calidez del tiempo atrapado
Categoría: Protección y LimpiezaPara cuando sientes que el frío de la tristeza o el peso del pasado te estancan y necesitas recuperar el entusiasmo por la vida. El ámbar no es una piedra fría nacida en las profundidades de la tierra; es pura energía solar y vegetal condensada durante millones de años. Al tocarlo se siente cálido, recordándote que la vida se autoprotege, cicatriza y se toma su tiempo para transformar sus heridas en auténticas joyas.
Absorbe las energías densas para transmutarlas en positividad, aporta una inmensa calidez emocional, alivia el dolor y estimula la auto-sanación.
Activa el Chakra del Plexo Solar y el Chakra Sacro. Resuena con la luminosidad de Leo, Tauro y Cáncer.
Llévalo en contacto directo con la piel como colgante o pulsera para absorber su calidez diaria, o úsalo en momentos en los que necesites activar tu creatividad.
En la mitología griega, se decía que el ámbar eran las lágrimas petrificadas de las Helíades, las hijas del dios del sol Helios, que lloraban la muerte de su hermano Faetón. Los pueblos bálticos lo llamaban "el oro del norte".
No es un mineral, sino una resina fósil de coníferas prehistóricas (principalmente de la especie Pinus succinifera) que sufrió un proceso de polimerización hace millones de años. A menudo contiene inclusiones orgánicas (insectos o plantas). Dureza muy baja: 2 a 2.5 en Mohs.