Amatista
la quietud que transforma el ruido
Sintoniza con tu vibración astral y el tarot
la brisa del océano interior
Categoría: Paz y CalmaPara esos días en los que la mente se siente atrapada en un desierto de exigencias y necesitas un soplo de aire fresco. El larimar, con sus hermosos patrones que imitan el reflejo del sol sobre las aguas del Caribe, es la piedra de la serenidad fluida. Te ayuda a disipar las limitaciones que te impones a ti mismo y a recordar que, al igual que el mar, tienes la capacidad de adaptarte a cualquier forma sin perder tu esencia.
Aporta paz profunda, suaviza los temperamentos explosivos, rompe las cadenas del autosabotaje y facilita la expresión de los sentimientos más profundos.
Conecta de forma natural con los Chakras del Corazón, la Garganta y el Tercer Ojo. Resuena con Piscis, Cáncer y Libra.
Sostenlo cerca de la garganta cuando necesites comunicar una verdad incómoda desde la calma y la empatía, o míralo fijamente para calmar una crisis de ansiedad.
Fue redescubierto en los años 70 en la República Dominicana; uno de sus descubridores unió el nombre de su hija, Larissa, con la palabra Mar al ver los reflejos oceánicos de la piedra. Se dice que es el último vestigio mineral de la mítica Atlántida.
Variedad rara y azul de pectolita, un silicato de calcio y sodio. Su color azul cielo único se debe a la sustitución del calcio por cobre en su estructura. Dureza de 4.5 a 5 en la escala de Mohs. Es un mineral escaso que solo se encuentra en una remota zona de la República Dominicana.